Si mis palabras no las encuentras
cierra tus ojos y escucha a mi corazón.
En el profundo silencio el te habla
no tiene sonido su voz,
en cada latido suplica por llegar a ti
desde este lejano lugar, desde otro hemisferio.
Desde el sur viajan mis pensamientos
buscando el abrigo de tu alma,
inventando mil maneras de llegar,
intentando calmar tu nostalgia
que invadió mi ser, corto mi respiración,
estremeció mi piel y mi corazón suspiró.
Tristes horas que se escapaban
de mi voluntad, ni mis deseos
lograron llevarme a tu lado,
solo mi mente acaricio tu angustia,
le susurro los te amo que la distancia
hacían que se ahoguen en mi garganta.
Cerrando mis puños, conteniendo lágrimas
perdiéndome entre las pequeñeces del día
padeciendo, lamentando mi ausencia,
y la necesidad de ti hizo estragos en mí.
La nostalgia me abrazo fuerte, la soledad
se convirtió en dueña de los minutos,
el tiempo se deslizo lento y el universo
no me permitió ser tu consuelo.
Mis caricias quedaron guardadas,
mi alma se acurruco junto a la tuya
hicieron un pacto, acompañarse,
consolándose en la agónica espera
Siempre estoy contigo mi ángel...
tu niña mimada