MiguelEsteban
ÚNICO
Atraviesa mi cuerpo
el suspiro se eleva al cielo,
y en este horizonte sediento
me visto de tus besos
y tu cuerpo,
busco deshacer el sentimiento
amarte sin tiempo,
quiero tus caricias
para jamás sentir frío
quiero tus labios por si no vuelvo,
besarlos eterno,
me entrego en esta quimera
de pasión y fuego,
recorro las flores de tu piel
y encuentro mi miel,
muerdo tus piernas
en la noche plateada
rompiendo mi calma,
navego tu sangre y tu recuerdo,
en tus ojos vivo preso,
ámame sin tiempo,
tierno y sincero
como el primer amor del humano noble,
quémame en tu piel
volvámonos agua de placer,
bebe de mí hasta saciar tus ganas,
rodéame en amapolas de amor,
cántame los te amos al oído,
no dejes morir los latidos,
déjame inundar tu cielo de versos,
porque no tengo otra manera de amar
que como habla este corazón,
demostrar cada día
la pasión del dulce verso de amor,
beber la rosa de sangre del corazón
cumplir toda fantasía e ilusión
que abriga tu bello interior,
en el frío muero
si no puedo ilusionarte con mi beso,
porque ya no encuentro otro sentido
que vivir en tu latido,
porque te tengo para amarte
y esta mi sangre te daré
porque me entrego completo
y con mi verso te beso,
nadie podrá silenciar mi latido escrito
porque aquí en sangre
quedará mi te amo
y todos los poemas
que acariciarán tu cuerpo,
déjame amarte tierno
porque si no moriré en un desierto.
El Castellano
el suspiro se eleva al cielo,
y en este horizonte sediento
me visto de tus besos
y tu cuerpo,
busco deshacer el sentimiento
amarte sin tiempo,
quiero tus caricias
para jamás sentir frío
quiero tus labios por si no vuelvo,
besarlos eterno,
me entrego en esta quimera
de pasión y fuego,
recorro las flores de tu piel
y encuentro mi miel,
muerdo tus piernas
en la noche plateada
rompiendo mi calma,
navego tu sangre y tu recuerdo,
en tus ojos vivo preso,
ámame sin tiempo,
tierno y sincero
como el primer amor del humano noble,
quémame en tu piel
volvámonos agua de placer,
bebe de mí hasta saciar tus ganas,
rodéame en amapolas de amor,
cántame los te amos al oído,
no dejes morir los latidos,
déjame inundar tu cielo de versos,
porque no tengo otra manera de amar
que como habla este corazón,
demostrar cada día
la pasión del dulce verso de amor,
beber la rosa de sangre del corazón
cumplir toda fantasía e ilusión
que abriga tu bello interior,
en el frío muero
si no puedo ilusionarte con mi beso,
porque ya no encuentro otro sentido
que vivir en tu latido,
porque te tengo para amarte
y esta mi sangre te daré
porque me entrego completo
y con mi verso te beso,
nadie podrá silenciar mi latido escrito
porque aquí en sangre
quedará mi te amo
y todos los poemas
que acariciarán tu cuerpo,
déjame amarte tierno
porque si no moriré en un desierto.
El Castellano