Del calor de la percusión,
el latido de las tierras negras,
y esas fusiones mágicas del baile…
de esos sentimientos, que fluyeron,
entre los fondos de papel, y las estrellas…
de la rectitud del consuelo perfecto;
de esos pajarillos, que aterrizaban en el pecho,
y esos ojos, abiertos, para llenarlos de peces…
de la nochebuena en el vientre,
y esos bólidos, abrazados, bajo la lluvia…
los substratos del cine, en expansión;
los lechos azulados de las jinetas,
y esos pescadores de luces, de la ciudad.
el latido de las tierras negras,
y esas fusiones mágicas del baile…
de esos sentimientos, que fluyeron,
entre los fondos de papel, y las estrellas…
de la rectitud del consuelo perfecto;
de esos pajarillos, que aterrizaban en el pecho,
y esos ojos, abiertos, para llenarlos de peces…
de la nochebuena en el vientre,
y esos bólidos, abrazados, bajo la lluvia…
los substratos del cine, en expansión;
los lechos azulados de las jinetas,
y esos pescadores de luces, de la ciudad.