Lexema
Poeta que considera el portal su segunda casa
El tiempo azucarado.
Minutos de algodón.
Con sangre entre las copas
y dedos en las manos
Nuestro espacio
de tiempo y nuestro tiempo
en el espacio
convergían sonoro
con otras barcas
llenas de horizontes
y mapas por trazar,
como nosotros el nuestro
Afuera nos espera
la lluvia torrencial
y trás ella,
la crítica del viento
El viento no muerde
El viento no sabe
El viento no entiende
así, las personas al amor
Si de algo te arrepientes...
muérdete la lengua,
dale más sangre a tu copa,
así, seguirá latiendo olvidos,
Como la mía late
dulces recuerdos
de un viejo reloj
en una mano apretada.
Minutos de algodón.
Con sangre entre las copas
y dedos en las manos
Nuestro espacio
de tiempo y nuestro tiempo
en el espacio
convergían sonoro
con otras barcas
llenas de horizontes
y mapas por trazar,
como nosotros el nuestro
Afuera nos espera
la lluvia torrencial
y trás ella,
la crítica del viento
El viento no muerde
El viento no sabe
El viento no entiende
así, las personas al amor
Si de algo te arrepientes...
muérdete la lengua,
dale más sangre a tu copa,
así, seguirá latiendo olvidos,
Como la mía late
dulces recuerdos
de un viejo reloj
en una mano apretada.
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