Una noche cualquiera en la que pateas a tres planetas los relojes
te acuerdas que aun penden de tu pecho un par de cosas
a las que llaman manos
y aun no sabes donde ponerlas
aun no te enteras si sirven para volar
para cabar aun mas en tus silencios
o para destruir
a falta de otro verbo.
Noche sin apellidos
indocumentada
que se exilia en cualquier segundo sin bandera
De esas en las que quedas para contar
y contarte
De esas en las que estar solo
es ser una daga hambrienta
De esas en las que otro par de manos
te rescatan de este presente prestado.
Manos que bien pueden llamarse Laura
manos que son cuchillas cuando callan
que en ocasiones callan tambien para no herirse,
manos tan grises que soportan todos mis silencios
tambien los que no entiende
tambien los que aun no aparendo.
Me siento en sus piernas y le escribo
puede que despues le haga el amor
pero ahora quiero escribir.
Escribir y contarle de unas flores amarillas que anestecian los viernes
de alguna cancion que aun no le dedico
o que aun no han escrito para ella
el mundo esta lleno de estupidos que no entienden a las Lauras,
y los comprendo
las Lauras no son cosa facil
se los digo yo
que la conoci un viernes ( sin flores amarillas)
y a los 33 minutos me estaba diciendo que la vida era una mierda
y ahi me enamore
le dije que si, que tenia razon
que mierda es un calificativo menor,
que ya somos demasiados sufriendo en la misma letrina.
Despues no supe que hacer
y aun no se no se cuantos dias despues, aun no me entero
por eso improviso
le muerdo una nalga
le digo que soy mas hijo de puta que su padre
le compro café en las gasolineras
y la dejo pagar el motel los sabados
si se quiere matar
le Muestro el cianuro
si entra en erupcion
uso de extintor mi ironia
si se calienta
le recuerdo donde esta mi postañuela
Asi vamos
columpiandonos en los menguantes
mintiendo solo lo necesario
sin dejar para despues
desayunando panes con queso
matandonos para no perder esta mania de estar vivos.
El fondo de esta cerveza sabe a punto final
ella ya debe estar cansada de tener este cadaver sobre sus rodillas
de acariciar las cicatrices que pastan en mi espalda.
Y la noche sigue siendo la misma puta presumida
y yo combustiono cerveza
Laura besa mi esplada
y quiere leer lo que escribo
solo espero que sobreviva a los primeros versos que su novio le regala
que no entienda nada
y me haga el amor
a pesar de estar borracho.
te acuerdas que aun penden de tu pecho un par de cosas
a las que llaman manos
y aun no sabes donde ponerlas
aun no te enteras si sirven para volar
para cabar aun mas en tus silencios
o para destruir
a falta de otro verbo.
Noche sin apellidos
indocumentada
que se exilia en cualquier segundo sin bandera
De esas en las que quedas para contar
y contarte
De esas en las que estar solo
es ser una daga hambrienta
De esas en las que otro par de manos
te rescatan de este presente prestado.
Manos que bien pueden llamarse Laura
manos que son cuchillas cuando callan
que en ocasiones callan tambien para no herirse,
manos tan grises que soportan todos mis silencios
tambien los que no entiende
tambien los que aun no aparendo.
Me siento en sus piernas y le escribo
puede que despues le haga el amor
pero ahora quiero escribir.
Escribir y contarle de unas flores amarillas que anestecian los viernes
de alguna cancion que aun no le dedico
o que aun no han escrito para ella
el mundo esta lleno de estupidos que no entienden a las Lauras,
y los comprendo
las Lauras no son cosa facil
se los digo yo
que la conoci un viernes ( sin flores amarillas)
y a los 33 minutos me estaba diciendo que la vida era una mierda
y ahi me enamore
le dije que si, que tenia razon
que mierda es un calificativo menor,
que ya somos demasiados sufriendo en la misma letrina.
Despues no supe que hacer
y aun no se no se cuantos dias despues, aun no me entero
por eso improviso
le muerdo una nalga
le digo que soy mas hijo de puta que su padre
le compro café en las gasolineras
y la dejo pagar el motel los sabados
si se quiere matar
le Muestro el cianuro
si entra en erupcion
uso de extintor mi ironia
si se calienta
le recuerdo donde esta mi postañuela
Asi vamos
columpiandonos en los menguantes
mintiendo solo lo necesario
sin dejar para despues
desayunando panes con queso
matandonos para no perder esta mania de estar vivos.
El fondo de esta cerveza sabe a punto final
ella ya debe estar cansada de tener este cadaver sobre sus rodillas
de acariciar las cicatrices que pastan en mi espalda.
Y la noche sigue siendo la misma puta presumida
y yo combustiono cerveza
Laura besa mi esplada
y quiere leer lo que escribo
solo espero que sobreviva a los primeros versos que su novio le regala
que no entienda nada
y me haga el amor
a pesar de estar borracho.