Lautaro VI.

jalvarez_delgado

Poeta veterano en el portal
Mientras eras rehén en Santiago
y
tu secuestrador: El conquistador
charlaba y bebía en sus aposentos,
las sombras de la noche
corrían en silencio.
La soledad, tu compañera
y el cielo plagado de estrellas
testigo único
de los pasos desnudos y delicados
de guacolda
llegaban como un presagio
A tu refugio en las caballerízas.


Tu corazón inquieto casi se escapa
de tu pecho
al ver los brillosos y negros ojos
de una india joven y hermosa
Como una princesa.

El amor te llegó con el silencio
y la luz de la luna,
tu corazón en cenizas
se sintió inquebrantable
poderosa como una bandada

de pájaros del sur del mundo.
A tus cortos años supiste
que ella sería tu amante esposa,
y tú compañera en la guerra
libertaria contra el invasor;

desde entonces comienza
Tu historia de Amor.
 
Última edición:
Mientras eras rehén en Santiago
y
tu secuestrador: El conquistador
charlaba y bebía en sus aposentos,
las sombras de la noche
corrían en silencio.
La soledad, tu compañera
y el cielo plagado de estrellas
testigo único
de los pasos desnudos y delicados
de guacolda
llegaban como un presagio
A tu refugio en las caballerías.


Tu corazón inquieto casi se escapa
de tu pecho
al ver los brillosos y negros ojos
de una india joven y hermosa
Como una princesa.

El amor te llegó con el silencio
y la luz de la luna,
tu corazón en cenizas
se sintió inquebrantable
poderosa como una bandada

de pájaros del sur del mundo.
A tus cortos años supiste
que ella sería tu amante esposa,
y tú compañera en la guerra
libertaria contra el invasor;

desde entonces comienza
Tu historia de Amor.
 
Mientras eras rehén en Santiago
y
tu secuestrador: El conquistador
charlaba y bebía en sus aposentos,
las sombras de la noche
corrían en silencio.
La soledad, tu compañera
y el cielo plagado de estrellas
testigo único
de los pasos desnudos y delicados
de guacolda
llegaban como un presagio
A tu refugio en las caballerías.


Tu corazón inquieto casi se escapa
de tu pecho
al ver los brillosos y negros ojos
de una india joven y hermosa
Como una princesa.

El amor te llegó con el silencio
y la luz de la luna,
tu corazón en cenizas
se sintió inquebrantable
poderosa como una bandada

de pájaros del sur del mundo.
A tus cortos años supiste
que ella sería tu amante esposa,
y tú compañera en la guerra
libertaria contra el invasor;

desde entonces comienza
Tu historia de Amor.
Y contada por tus versos, qué bella y también triste se lee esa historia de amor de Lautaro.
Gracias jal, siempre es un privilegio poder llegar hasta tus letras.
Un abrazote sureño! Y que la inspiración te acompañe siempre.
 
Mientras eras rehén en Santiago
y
tu secuestrador: El conquistador
charlaba y bebía en sus aposentos,
las sombras de la noche
corrían en silencio.
La soledad, tu compañera
y el cielo plagado de estrellas
testigo único
de los pasos desnudos y delicados
de guacolda
llegaban como un presagio
A tu refugio en las caballerías.


Tu corazón inquieto casi se escapa
de tu pecho
al ver los brillosos y negros ojos
de una india joven y hermosa
Como una princesa.

El amor te llegó con el silencio
y la luz de la luna,
tu corazón en cenizas
se sintió inquebrantable
poderosa como una bandada

de pájaros del sur del mundo.
A tus cortos años supiste
que ella sería tu amante esposa,
y tú compañera en la guerra
libertaria contra el invasor;

desde entonces comienza
Tu historia de Amor.
Una vez más te doy las gracias por poder leer y disfrutar de tu bella y poëtica pluma ...hermosas letras ..un gran abrazo fraterno gran poeta amigo
 
Mientras eras rehén en Santiago
y
tu secuestrador: El conquistador
charlaba y bebía en sus aposentos,
las sombras de la noche
corrían en silencio.
La soledad, tu compañera
y el cielo plagado de estrellas
testigo único
de los pasos desnudos y delicados
de guacolda
llegaban como un presagio
A tu refugio en las caballerías.


Tu corazón inquieto casi se escapa
de tu pecho
al ver los brillosos y negros ojos
de una india joven y hermosa
Como una princesa.

El amor te llegó con el silencio
y la luz de la luna,
tu corazón en cenizas
se sintió inquebrantable
poderosa como una bandada

de pájaros del sur del mundo.
A tus cortos años supiste
que ella sería tu amante esposa,
y tú compañera en la guerra
libertaria contra el invasor;

desde entonces comienza
Tu historia de Amor.

Supongo que la serie completa formará parte de un libro para que todos los niños de América, no sólo latina ya que Lautaros los hubo desde Alaska a Tierra del Fuego, se enteren, entre el ruido de los multimedios dominantes quienes fueron esos valientes.
 
Mientras eras rehén en Santiago
y
tu secuestrador: El conquistador
charlaba y bebía en sus aposentos,
las sombras de la noche
corrían en silencio.
La soledad, tu compañera
y el cielo plagado de estrellas
testigo único
de los pasos desnudos y delicados
de guacolda
llegaban como un presagio
A tu refugio en las caballerías.


Tu corazón inquieto casi se escapa
de tu pecho
al ver los brillosos y negros ojos
de una india joven y hermosa
Como una princesa.

El amor te llegó con el silencio
y la luz de la luna,
tu corazón en cenizas
se sintió inquebrantable
poderosa como una bandada

de pájaros del sur del mundo.
A tus cortos años supiste
que ella sería tu amante esposa,
y tú compañera en la guerra
libertaria contra el invasor;

desde entonces comienza
Tu historia de Amor.

El amor no mira los lugares, ni tiempos, ni edades, simplemente llega aunque sea en el medio de una llaga de injusticia, lo único que importa es vivirlo y que halla un futuro unidos, magnífico poema jalvarez_delgado, saludos Daniel
 

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