elseneka
Poeta fiel al portal
La tumba negra del amor perdido,
con sus paredes húmedas y frías,
encerraba mi alma, la oprimía,
dejando al cuerpo, yerto y aterido,
intentar, en insustancial porfía,
seguir andando por la inútil vida.
Pero era un caminar a ningún sitio.
Mover los pies sin avanzar un paso,
buscando sólo un hondo precipicio
donde enterrar la angustia y el fracaso.
El alma muerta, el corazón herido,
la realidad rompiendo la esperanza,
vivir era morir por estar vivo
y la muerte deseo y añoranza.
Pero ella es Dios.
Y si me hizo nacer en primavera
y crecer al amor en el verano,
me quiso devolver la vida entera
con el sutil contacto de su mano.
Copyright José Luis Bermejo (El Seneka)
elseneka@hotmail.com
con sus paredes húmedas y frías,
encerraba mi alma, la oprimía,
dejando al cuerpo, yerto y aterido,
intentar, en insustancial porfía,
seguir andando por la inútil vida.
Pero era un caminar a ningún sitio.
Mover los pies sin avanzar un paso,
buscando sólo un hondo precipicio
donde enterrar la angustia y el fracaso.
El alma muerta, el corazón herido,
la realidad rompiendo la esperanza,
vivir era morir por estar vivo
y la muerte deseo y añoranza.
Pero ella es Dios.
Y si me hizo nacer en primavera
y crecer al amor en el verano,
me quiso devolver la vida entera
con el sutil contacto de su mano.
Copyright José Luis Bermejo (El Seneka)
elseneka@hotmail.com