Nommo
Poeta veterano en el portal
Siempre te hemos querido.
Nunca te hemos fallado.
Ahora, te sientes herido.
Pisoteado.
Será porque cada uno sale por las suyas. Para que albergue mérito, dentro de su Libre Albedrío.
¿ Por qué me persigues ? ¿ Crees que tengo toda la culpa ?
Es Justicia, ¡ No insistas ! No somos estúpidos.
El roce hace el cariño, y también, si frotas mucho, te irritarás. Habrá rozaduras.
Pero para tocar bien el piano, hay que tener poca vergüenza y mucha cara dura.
Los buenos momentos, en el pan con queso. Los buenos días, en el café con leche.
Que aproveche. ¡ Buen apetito !
Sin cometer ningún delito, y no nos parece bonito...
Que te arrepientas de ciertos pecados veniales.
Pequeños errores, que a otros parecen fatales. Responde a la crítica, con entereza.
¿ No te interesa ? ¿ Esto es la guerra ? ¿ Prefieres dar coces contra el aguijón ?
Debes cocer los mejillones, para que abran sus valvas.
Por lo menos, durante cinco minutos, en agua hirviendo.
Y los huevos duros, diez minutos intensos, en la olla sobre el fuego vivo.
No te las des de divo. Hay diversión.
No es perversión. ¡ No te han proscrito ! Pero ya, con eso, te derrites.
Nunca te hemos fallado.
Ahora, te sientes herido.
Pisoteado.
Será porque cada uno sale por las suyas. Para que albergue mérito, dentro de su Libre Albedrío.
¿ Por qué me persigues ? ¿ Crees que tengo toda la culpa ?
Es Justicia, ¡ No insistas ! No somos estúpidos.
El roce hace el cariño, y también, si frotas mucho, te irritarás. Habrá rozaduras.
Pero para tocar bien el piano, hay que tener poca vergüenza y mucha cara dura.
Los buenos momentos, en el pan con queso. Los buenos días, en el café con leche.
Que aproveche. ¡ Buen apetito !
Sin cometer ningún delito, y no nos parece bonito...
Que te arrepientas de ciertos pecados veniales.
Pequeños errores, que a otros parecen fatales. Responde a la crítica, con entereza.
¿ No te interesa ? ¿ Esto es la guerra ? ¿ Prefieres dar coces contra el aguijón ?
Debes cocer los mejillones, para que abran sus valvas.
Por lo menos, durante cinco minutos, en agua hirviendo.
Y los huevos duros, diez minutos intensos, en la olla sobre el fuego vivo.
No te las des de divo. Hay diversión.
No es perversión. ¡ No te han proscrito ! Pero ya, con eso, te derrites.
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