F. CABALLERO SÁNCHEZ
Poeta recién llegado
Lección emocionada de geografía
España limita al Norte
con el Cantábrico y Francia
con los montes Pirineos
y las tres provincias vascas.
Al Oeste con Portugal
y con el Océano Atlántico.
Al Este, con un gran mar
que es histórico y romántico,
tan íntimo y conflictivo
que sus aguas conocieron
el saber del mundo antiguo
y el valor de sus guerreros.
En fin, vayamos al cuarto
de los puntos cardinales
para dejar bien sentados
sus límites principales.
¡Ay, lo que limita al Sur!
Limita al Sur ¡la Alegría,
el duende, el garbo y la luz…
y ¡hembras! con simpatía.
¡España limita al Sur
con la misma Andalucía!
y con la costa del sol
¡¡Y CON LA VIRGEN MARÍA!! (decid ALTO)
Perdonadme este desliz
pero decir tierra mía
no sé qué me pasa a mí
que me llena de alegría
y se me suelta la lengua
sin que lo pueda “evitá”
Y es que si pienso… me llega
hasta el mismo “occipitá”
En fin, yo sigo. Decía…
que en la parte sur de España
desde el cabo de Almería
el Mediterráneo baña
las costas de Andalucía
hasta Huelva, la más llana,
de las ocho fantasías
que son las ocho sultanas
que forman la Autonomía.
En su centro se halla ¡Má-la-ga!. (silabead)
Disculpad, si me extasía
pronunciar esta palabra:
porque esta palabra tiene
la fragancia de las rosas,
el aire de los claveles,
y el susurro de las olas.
Que está Málaga en el centro
de esta Andalucía dorada
se debe a cinco portentos
que la tienen abrazada:
Córdoba, con su mezquita,
Granada, la de la Alhambra,
y Cádiz, con sus salinas,
y con sus Cortes de España
y con la Constitución
que todos llamaron “Pepa”
cuando Andalucía luchó
contra las tropas francesas.
Y acabando el semicírculo
que está rodeando a Málaga
solo me falta que nombre
a Jaén y a la Giralda.
Que decir Giralda es tanto
como pronunciar Sevilla
porque las dos son sinónimos
de asombro y de maravilla.
Y completando el ambiente
de esta hermosa Andalucía
debo citar al oriente
la muy ingeniosa Almería
Y en su parte occidental
y en una zona minera
lindando con Portugal,
con sus fandangos, está Huelva.
Y dejo para el final
unas cosillas de Málaga
con su manca catedral
que manca y todo es fantástica
por ser tan original.
¡Me encanta ver su Caleta
y su hermoso Limonar!
Y esa playita de arena
pegada a la capital
que invita tomar cerveza
mientras termina de asar
el espetón de sardinas
el pregonero del bar.
Mientras, pides conchas finas
¡por “distraé” el” paladá”!
El concierto de las olas
estrellándose en la arena
resulta mejor concierto
que el de las cuevas de Nerja.
¡Las extranjeras, por eso,
disfrutan con este “má”!
Y yo grito con fiereza
¡viva mi tierra natal!
Que tiene unas malagueñas
que son guapas a “rabiá”
que son pícaras coquetas,
que se ríen al “pasá”
“castigándote” risueñas.
¡Y yo no “pueo” “aguantá”
ni el guiño de una soltera
ni el guiño de una “casá”…!
¡Porque nací en esta tierra
en ella me han de “enterrá”
España limita al Norte
con el Cantábrico y Francia
con los montes Pirineos
y las tres provincias vascas.
Al Oeste con Portugal
y con el Océano Atlántico.
Al Este, con un gran mar
que es histórico y romántico,
tan íntimo y conflictivo
que sus aguas conocieron
el saber del mundo antiguo
y el valor de sus guerreros.
En fin, vayamos al cuarto
de los puntos cardinales
para dejar bien sentados
sus límites principales.
¡Ay, lo que limita al Sur!
Limita al Sur ¡la Alegría,
el duende, el garbo y la luz…
y ¡hembras! con simpatía.
¡España limita al Sur
con la misma Andalucía!
y con la costa del sol
¡¡Y CON LA VIRGEN MARÍA!! (decid ALTO)
Perdonadme este desliz
pero decir tierra mía
no sé qué me pasa a mí
que me llena de alegría
y se me suelta la lengua
sin que lo pueda “evitá”
Y es que si pienso… me llega
hasta el mismo “occipitá”
En fin, yo sigo. Decía…
que en la parte sur de España
desde el cabo de Almería
el Mediterráneo baña
las costas de Andalucía
hasta Huelva, la más llana,
de las ocho fantasías
que son las ocho sultanas
que forman la Autonomía.
En su centro se halla ¡Má-la-ga!. (silabead)
Disculpad, si me extasía
pronunciar esta palabra:
porque esta palabra tiene
la fragancia de las rosas,
el aire de los claveles,
y el susurro de las olas.
Que está Málaga en el centro
de esta Andalucía dorada
se debe a cinco portentos
que la tienen abrazada:
Córdoba, con su mezquita,
Granada, la de la Alhambra,
y Cádiz, con sus salinas,
y con sus Cortes de España
y con la Constitución
que todos llamaron “Pepa”
cuando Andalucía luchó
contra las tropas francesas.
Y acabando el semicírculo
que está rodeando a Málaga
solo me falta que nombre
a Jaén y a la Giralda.
Que decir Giralda es tanto
como pronunciar Sevilla
porque las dos son sinónimos
de asombro y de maravilla.
Y completando el ambiente
de esta hermosa Andalucía
debo citar al oriente
la muy ingeniosa Almería
Y en su parte occidental
y en una zona minera
lindando con Portugal,
con sus fandangos, está Huelva.
Y dejo para el final
unas cosillas de Málaga
con su manca catedral
que manca y todo es fantástica
por ser tan original.
¡Me encanta ver su Caleta
y su hermoso Limonar!
Y esa playita de arena
pegada a la capital
que invita tomar cerveza
mientras termina de asar
el espetón de sardinas
el pregonero del bar.
Mientras, pides conchas finas
¡por “distraé” el” paladá”!
El concierto de las olas
estrellándose en la arena
resulta mejor concierto
que el de las cuevas de Nerja.
¡Las extranjeras, por eso,
disfrutan con este “má”!
Y yo grito con fiereza
¡viva mi tierra natal!
Que tiene unas malagueñas
que son guapas a “rabiá”
que son pícaras coquetas,
que se ríen al “pasá”
“castigándote” risueñas.
¡Y yo no “pueo” “aguantá”
ni el guiño de una soltera
ni el guiño de una “casá”…!
¡Porque nací en esta tierra
en ella me han de “enterrá”
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