Stylo27
Poeta fiel al portal
No entiendo la razón del baile carioca de las letras en mis lecturas,
siguen el ritmo de tu cadera brasilera,
tienes que verlas.
A veces son huracán de puntos suspensivos,
que salpican las esperas,
a veces son...Los asteriscos que hacen volteretas en el suelo,
rodando como la llanta del llanto.
Vieras a los paréntesis formando círculos viciosos,
Las comas entre los signos de dólar.
.......-adinerando los recuerdos-
Cualquier texto o palabra que leo,
lo desordena la cadencia cabizbaja,
crea pictogramas y dibuja tu sombra,
cosa que me inquieta
pero no asombra.
Y vieras lo que hace con las exclamaciones,
.......................¡carajo!
Maximiza cada migaja de los restos de tu mirada.
Ni hablar de los signos de sumar y restar,
que cargan y descargan la carreta donde llevo los planes volátiles,
ya roídos por el oxido del tiempo.
Y cuando apenas miro una línea con signos de interrogación,
tengo que saltar la página, con toda la razón,
ya que esos signos ingratos
seleccionan las palabras punzo-cortantes,
esas como tu nombre y mis promesas,
concentrando en pura pulpa las preguntas sin sabor,
esas que dejaron el color en una acera,
en una mesa y en un papel.
Esa falta de ti, que me quedó,
ahora extraña estar conmigo,
ya que descubrí como leer tranquilo,
puliendo mis lentes empañados de pasado.
siguen el ritmo de tu cadera brasilera,
tienes que verlas.
A veces son huracán de puntos suspensivos,
que salpican las esperas,
a veces son...Los asteriscos que hacen volteretas en el suelo,
rodando como la llanta del llanto.
Vieras a los paréntesis formando círculos viciosos,
Las comas entre los signos de dólar.
.......-adinerando los recuerdos-
Cualquier texto o palabra que leo,
lo desordena la cadencia cabizbaja,
crea pictogramas y dibuja tu sombra,
cosa que me inquieta
pero no asombra.
Y vieras lo que hace con las exclamaciones,
.......................¡carajo!
Maximiza cada migaja de los restos de tu mirada.
Ni hablar de los signos de sumar y restar,
que cargan y descargan la carreta donde llevo los planes volátiles,
ya roídos por el oxido del tiempo.
Y cuando apenas miro una línea con signos de interrogación,
tengo que saltar la página, con toda la razón,
ya que esos signos ingratos
seleccionan las palabras punzo-cortantes,
esas como tu nombre y mis promesas,
concentrando en pura pulpa las preguntas sin sabor,
esas que dejaron el color en una acera,
en una mesa y en un papel.
Esa falta de ti, que me quedó,
ahora extraña estar conmigo,
ya que descubrí como leer tranquilo,
puliendo mis lentes empañados de pasado.
Dedicado a una reciente cicatriz.