marquelo
Negrito villero
Aquella mirada resbaló por aquel peñón arrodillado
a cuya orilla se anudaba la noche.
Aquel hombre ha recorrido
Con su nariz
Todas las humedades impuestas
Al viento
Y ahora observa a su mujer
Como si de una patria se tratara
¡Cuántas veces pasó por sus senos sus caderas sus aires anidando los besos más febriles y jóvenes!
Esa patria de cabellos no tardan en guarecer
la paz luminosa de sus ojos
su nombre en las pálidas mejillas.
Ahora
¿Dónde quedaron los fuegos artificiales de su boca
Las botellas
las sábanas pegadas a la sudorosa piel
la escala de las campanas.
Sólo el vientre
a lo lejos
desembaraza un silencio que no prende
una gota que no llama a las puertas.
Aquel observa
Aún tiene una hembra que no se ha fosilizado en piedra
Aún le ama...
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