KOVAC
Poeta recién llegado
Legítima violencia.
No sé cómo no nos odian
a muerte
si tienen motivos
de sobra
para odiarnos
hasta el punto,
bajo mi punto de vista,
de estar justificada la violencia,
si estamos con dos platos y postre,
entre el desayuno y la merienda,
sentados en la mesa
y enfrente
en un televisor de plasma
se amontonan las moscas en las bocas
de sus hijos,
de los que sólo hasta ese momento
son sus hijos.
No sé cómo no nos odian
a muerte
y hacen efectivo ese odio
y pintan sus machetes con nuestra sangre
si saberlo todo nos hace cómplices
y nos quedamos tan tranquilos
con toda la calma del mundo
a ver qué ponen después
en el televisor de plasma.
No sé cómo no nos odian
a muerte
si tienen motivos
de sobra
para odiarnos
hasta el punto,
bajo mi punto de vista,
de estar justificada la violencia,
si estamos con dos platos y postre,
entre el desayuno y la merienda,
sentados en la mesa
y enfrente
en un televisor de plasma
se amontonan las moscas en las bocas
de sus hijos,
de los que sólo hasta ese momento
son sus hijos.
No sé cómo no nos odian
a muerte
y hacen efectivo ese odio
y pintan sus machetes con nuestra sangre
si saberlo todo nos hace cómplices
y nos quedamos tan tranquilos
con toda la calma del mundo
a ver qué ponen después
en el televisor de plasma.