Como las rosas que desnudan mi alma,
como la brisa que toca mi piel
quisiera sentirte en esta lejana distancia
quisiera que estuvieras al amanecer
y estás tranquilo llevando con calma
lo que para mí, ahora es desdén
y me siento tan sola en esta gran cama
extrañando con ansias aquellas noches de placer.
Esta rutina de calles vacías
y esa ausencia de tu querer
desnudan mi alma cual rosas blancas
dejando sin letras este amargo papel,
y juega la brisa con mi piel desnuda
juegan los recuerdos al anochecer
palpando tus besos y tus caricias
que tristemente no van a volver.
Se queda tan muda esta lejana distancia
se vuelve tan corto este largo papel
y le pido a la luna que estés en mi cama
le ruego a tu Dios que te devuelva a mi ser.