frankaussill
Poeta adicto al portal
Si pudiera decirte…
Cuanto siento en el alma, haberte lastimado.
Si pudiera contarte…
Cuan doloroso es apartarte de mi lado.
Si pudiera hablar contigo…
Para contarte lo que por mi pecho ocurre
y todo lo que en la penumbra de mis gemidos surge,
para que mi conciencia deje de vivir en vilo.
Si tan solo pudiera narrarte…
una a una mis penas, mis angustias y tristezas,
si tan solo pudiera contarte que es lo que más me interesa.
Si pudiera colocar en tus manos mi corazón, para un perdón suplicarte.
Sé que dirás que sí puedo contarte;
que si puedo completamente, narrarte mi vida,
pero sé que es mentira…
Pues, desesperarás al enterarte…
¿De qué?...
De que supliqué a dios a los pocos años de tenerte,
para que me ayudara a amarte y seguirte,
que me hiciera un fiel amante sin mentirte
y que tu transformaras mi suerte.
Pero, ¿sabes cuantos amoríos furtivos me rodearon?
y, que en veneno fétido me convirtieron,
veneno con el que vine matando tu amor puro y sincero,
por el que hasta mis poesías sin versos se quedaron.
Si pudieras saber que la angustia de seguir así, me mata
y que hoy me quiero ir de tu lado para siempre,
y, aun que me espere de repente la obscura muerte,
alzare mis ojos al cielo, para dar gracias por enviarme la calma.
Si pudiera hablar contigo y que entiendas todo esto,
tal vez llegue el sosiego cuando mis penas se hallan disipado
en el verano de tu amor mudo y desventurado,
o en la lejanía de un cielo amargo y escueto.
Cuanto siento en el alma, haberte lastimado.
Si pudiera contarte…
Cuan doloroso es apartarte de mi lado.
Si pudiera hablar contigo…
Para contarte lo que por mi pecho ocurre
y todo lo que en la penumbra de mis gemidos surge,
para que mi conciencia deje de vivir en vilo.
Si tan solo pudiera narrarte…
una a una mis penas, mis angustias y tristezas,
si tan solo pudiera contarte que es lo que más me interesa.
Si pudiera colocar en tus manos mi corazón, para un perdón suplicarte.
Sé que dirás que sí puedo contarte;
que si puedo completamente, narrarte mi vida,
pero sé que es mentira…
Pues, desesperarás al enterarte…
¿De qué?...
De que supliqué a dios a los pocos años de tenerte,
para que me ayudara a amarte y seguirte,
que me hiciera un fiel amante sin mentirte
y que tu transformaras mi suerte.
Pero, ¿sabes cuantos amoríos furtivos me rodearon?
y, que en veneno fétido me convirtieron,
veneno con el que vine matando tu amor puro y sincero,
por el que hasta mis poesías sin versos se quedaron.
Si pudieras saber que la angustia de seguir así, me mata
y que hoy me quiero ir de tu lado para siempre,
y, aun que me espere de repente la obscura muerte,
alzare mis ojos al cielo, para dar gracias por enviarme la calma.
Si pudiera hablar contigo y que entiendas todo esto,
tal vez llegue el sosiego cuando mis penas se hallan disipado
en el verano de tu amor mudo y desventurado,
o en la lejanía de un cielo amargo y escueto.