Alberto Niño Martínez
Poeta adicto al portal
Lejano amor, amor parido.
Ven, siéntate a mi lado a conversar...
que el tiempo es cruel y raudo se alza herido
que el tiempo es cruel y raudo se alza herido
frío tu amor, lejano, ¡tan dormido!,
como alma vieja, hoy olvida amar.
Mi amor, mi vida, debes recordar;
ya volaron los hijos de este nido,
con alas propias surcan, bien erguidos,
no son tu herencia, debes aceptar.
El tiempo obliga, ya no es advertencia;
mi alma es aún madero que encendido
necesita pasión con evidencia.
Tu corazón añejo y distraído
ha de escuchar mi última sentencia,
voy a gritar mi nuevo amor nacido.
como alma vieja, hoy olvida amar.
Mi amor, mi vida, debes recordar;
ya volaron los hijos de este nido,
con alas propias surcan, bien erguidos,
no son tu herencia, debes aceptar.
El tiempo obliga, ya no es advertencia;
mi alma es aún madero que encendido
necesita pasión con evidencia.
Tu corazón añejo y distraído
ha de escuchar mi última sentencia,
voy a gritar mi nuevo amor nacido.
Autores: Rosario de Cuenca Esteban y Alberto Niño M.
Edición final: Elhi Delsue.
Última edición: