Gabriel
Poeta fiel al portal
No me animo a la caricia,
o al homenaje improvisado,
quizá,
por este muro del respeto desmedido
o por la distancia
imaginariamente inventada.
Aun así,
ello no me impide revelarte
que mi silencio comunica,
el anonimato de este sentir,
porque mis ojos se han hecho manos
cuando al mirarte, te tocan,
y la ceguera asoma
cuando te marchas ignorando,
lo lejos que estoy de tu cercanía.
Será el tiempo, -envidiado testigo-,
que arrasará contra el destino
y corroborará en mi agonía,
si alguna vez tus labios
rozarán este olvidado intento.
o al homenaje improvisado,
quizá,
por este muro del respeto desmedido
o por la distancia
imaginariamente inventada.
Aun así,
ello no me impide revelarte
que mi silencio comunica,
el anonimato de este sentir,
porque mis ojos se han hecho manos
cuando al mirarte, te tocan,
y la ceguera asoma
cuando te marchas ignorando,
lo lejos que estoy de tu cercanía.
Será el tiempo, -envidiado testigo-,
que arrasará contra el destino
y corroborará en mi agonía,
si alguna vez tus labios
rozarán este olvidado intento.