Agarrado a la roca me resisto a ser arrastrado por el mar
el cuerpo cansado, me pide soltar mis heridos dedos,
pero el corazón tantas veces adulado, jadea al oír el viento, ¿tu voz?.
Añoro esos días templados en la playa,
mirando a través de tu ventana,
Tu sonrisa y el sol sobre mi cara,
mi sonrisa y la luna en tu cara.
Ahora sólo siento la soledad del abismo
que no me deja ver tus verdes ojos, recuerdos,
siento como las olas arrancan de la orilla
tantos momentos de calma, de paz, de amor.
Agarrado a la roca me enorgullezco al recordar,
esas noches en vela junto al mar, junto a ti
tus ojos dulces clavados en los míos,
aquellos instantes de ternura, de quietud, de amor.
Apenas alcanzo a mirar la luna,
para que detenga esta atroz locura.
Por ti recobraría la cordura,
que algún día tus besos se llevaron.
Mar y luna.
Te añoro, ayer, hoy, siempre
el cuerpo cansado, me pide soltar mis heridos dedos,
pero el corazón tantas veces adulado, jadea al oír el viento, ¿tu voz?.
Añoro esos días templados en la playa,
mirando a través de tu ventana,
Tu sonrisa y el sol sobre mi cara,
mi sonrisa y la luna en tu cara.
Ahora sólo siento la soledad del abismo
que no me deja ver tus verdes ojos, recuerdos,
siento como las olas arrancan de la orilla
tantos momentos de calma, de paz, de amor.
Agarrado a la roca me enorgullezco al recordar,
esas noches en vela junto al mar, junto a ti
tus ojos dulces clavados en los míos,
aquellos instantes de ternura, de quietud, de amor.
Apenas alcanzo a mirar la luna,
para que detenga esta atroz locura.
Por ti recobraría la cordura,
que algún día tus besos se llevaron.
Mar y luna.
Te añoro, ayer, hoy, siempre