Mirarte es asomarse a un lago de aguas serenas e hipnóticas
donde sólo hallo profundidad inescrutable.
No existe una cartografía firme para llegar a ti.
No hay planos para tu arquitectura de niebla.
No se debe interpretar la caligrafía fulgurante
que una estrella fugaz inscribe en la noche.
La esperanza es una hiedra sigilosa adherida a las paredes del corazón.
donde sólo hallo profundidad inescrutable.
No existe una cartografía firme para llegar a ti.
No hay planos para tu arquitectura de niebla.
No se debe interpretar la caligrafía fulgurante
que una estrella fugaz inscribe en la noche.
La esperanza es una hiedra sigilosa adherida a las paredes del corazón.