John Mejía
Poeta asiduo al portal
Lejos, es donde no quisiera tenerte;
me rompe el pecho la distancia,
y el olor a otras mujeres no se compara con el tuyo.
Quisiera limpiar el recuerdo,
quizá enterrarlo en lo profundo del firmamento,
vaciar las ansias en el borde de tu blusa,
y culminando en las naguas de tu falda.
Soy reo del reflejo,
de esa idolatrada silueta,
tallada en Roma y en Grecia,
milenaria y tan actual.
De lejos y cerca soy y eres la misma,
fusión de letra y belleza,
de sol y luna,
de tormenta y de calma,
de caricias y deseo.
Me he llevado el néctar de tus labios
el calor de tus caderas en mis hombros,
el vibrar de tu vientre en mis mejillas,
y tu espíritu en mis manos.
De lejos gozo de lo que nunca tuve,
de lo que me enamora y me motiva,
esa estampa afrodisiaca,
de lo curtido de tu piel encantadora.
Es allí, en lo lejano de tu figura,
cuando te siento más mía,
cuando mi pensar te viste de lencería,
y velo virginal.
De lejos,
Sentimiento microscópico y gigantesco…
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