Darko Aldana
Poeta recién llegado
Sólo alegría me provoca
en saber que en compañía de extraños
aún rondas mi casa.
Singularmente bello
resultó el que golpearas mi puerta
y de los pelos sacaras de mi casa
la muchacha que hasta entonces
conmigo se entendía.
Ten por seguro
que fue todo un perfecto escándalo
de los viejos tiempos,
y en que confieso:
Fui feliz.
Ahora bien,
sé que estás comprometida,
que existen años de maltrato
entre nosotros,
que tus padres
no soportan mi presencia
y que mi abuela
seriamente se agita
cuando escucha tu nombre.
Pero aún así,
y de cuando en cuando en el tiempo
te apareces
y eres dueña de todo,
y yo regreso a ser el niño
por las calles de tu mano
al que la gente
y como siempre
sólo agita su cabeza.
Contigo y de regreso:
mis queridos viejos enemigos,
nuestros festivos paseos,
tu cama,
la mía;
Las sinfonías de este viejo disco,
que aún no terminan de sonar.
en saber que en compañía de extraños
aún rondas mi casa.
Singularmente bello
resultó el que golpearas mi puerta
y de los pelos sacaras de mi casa
la muchacha que hasta entonces
conmigo se entendía.
Ten por seguro
que fue todo un perfecto escándalo
de los viejos tiempos,
y en que confieso:
Fui feliz.
Ahora bien,
sé que estás comprometida,
que existen años de maltrato
entre nosotros,
que tus padres
no soportan mi presencia
y que mi abuela
seriamente se agita
cuando escucha tu nombre.
Pero aún así,
y de cuando en cuando en el tiempo
te apareces
y eres dueña de todo,
y yo regreso a ser el niño
por las calles de tu mano
al que la gente
y como siempre
sólo agita su cabeza.
Contigo y de regreso:
mis queridos viejos enemigos,
nuestros festivos paseos,
tu cama,
la mía;
Las sinfonías de este viejo disco,
que aún no terminan de sonar.