viento-azul
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tengo una hija, o me tiene,
que me acusa de lengua soez.
A mí, que sólo alguna vez
en mi boca un taco interviene.
Y me ciñe a su cruel regla infantil
pidiendo a euro el desacato,
y palabrota que sale de este pobre incauto,
bolsillo que sufre dieta del metal vil.
Y es que uno no puede decir joder,
sin que ese verbo en participio
y en primera persona desde el principio,
derrumbe, hasta mi paternal poder.
Uno lleva al otro, y piensas en gilipollas,
pero callas y sueltas gilipuertas.
Que gran error, abres la peor puerta.
Pregunta ¿Qué es?, y ya estás en otra.
Significa que no tiene puertas, ¡Coño!
Y en desesperado intento
te muerdes la boca y de nuevo
sueltas un euro y farfullas otro.
Este juego es una mierda,
sus ojos de banquero
ven en los míos el miedo
y hace inútil que jure que dije piedra.
Me cago en la madre que te parió,
esto es una cabronada jodida,
Santa puta de mente podrida
la que disparó niños y a mí me hirió.
Creí que contaba por uno, pero resultó,
que de esta retahíla seis tuve que pagar.
Y pasé de moneda a billetes y de estos a hipotecar,
hasta creo que me excomulgó.
Y a golpe de impuesto infantil
ya llega mi deuda exterior al espacio,
superando a la del tercer mundo desahuciado.
Y en la boca ya sólo me cabe un jolín.
que me acusa de lengua soez.
A mí, que sólo alguna vez
en mi boca un taco interviene.
Y me ciñe a su cruel regla infantil
pidiendo a euro el desacato,
y palabrota que sale de este pobre incauto,
bolsillo que sufre dieta del metal vil.
Y es que uno no puede decir joder,
sin que ese verbo en participio
y en primera persona desde el principio,
derrumbe, hasta mi paternal poder.
Uno lleva al otro, y piensas en gilipollas,
pero callas y sueltas gilipuertas.
Que gran error, abres la peor puerta.
Pregunta ¿Qué es?, y ya estás en otra.
Significa que no tiene puertas, ¡Coño!
Y en desesperado intento
te muerdes la boca y de nuevo
sueltas un euro y farfullas otro.
Este juego es una mierda,
sus ojos de banquero
ven en los míos el miedo
y hace inútil que jure que dije piedra.
Me cago en la madre que te parió,
esto es una cabronada jodida,
Santa puta de mente podrida
la que disparó niños y a mí me hirió.
Creí que contaba por uno, pero resultó,
que de esta retahíla seis tuve que pagar.
Y pasé de moneda a billetes y de estos a hipotecar,
hasta creo que me excomulgó.
Y a golpe de impuesto infantil
ya llega mi deuda exterior al espacio,
superando a la del tercer mundo desahuciado.
Y en la boca ya sólo me cabe un jolín.
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