yomboki
Poeta que considera el portal su segunda casa
Lenta como andar al cementerio
te detienes en la sombra de mi aura
y el blanco de tus dientes te defiende de mi olvido
y mis farolas.
Lenta como una lección de ingles en castellano
repasas el vaivén de tus olas en el calor de mis anhelos,
comulgas indecente en mis insomnios
y perturbas
en presente el dolor de mis pasados.
Lenta apenas audible y pocas veces tangible,
algo de tu piel puso fiesta en el limite sur de mis pestañas,
algo de tu saliva moja aun el pozo de las ganas
y tu respiración como una pluma hace lento,
muy lento el peso infame de lejanías y montañas.
Lenta, pausada y apenas perceptible,
audible, soñable(¿?) poco real, mas presentida,
tienes un mundo en la mirada y un big bang en las costillas.
Yo no puedo mas que elaborar cantos paganos,
trozos de biblias profanas
donde tu palabra es profecía y las colinas de tus piernas
lejanas,
lentas,
lejanas.
Lenta como un ave con desvelo,
como arena que lame agua,
ausente como tormenta en Atacama,
transcurres mojando los rincones de mi día
con el iris de tu risa,
entonces fermento versos y los bebo en tu ausencia
lenta y cercana.
te detienes en la sombra de mi aura
y el blanco de tus dientes te defiende de mi olvido
y mis farolas.
Lenta como una lección de ingles en castellano
repasas el vaivén de tus olas en el calor de mis anhelos,
comulgas indecente en mis insomnios
y perturbas
en presente el dolor de mis pasados.
Lenta apenas audible y pocas veces tangible,
algo de tu piel puso fiesta en el limite sur de mis pestañas,
algo de tu saliva moja aun el pozo de las ganas
y tu respiración como una pluma hace lento,
muy lento el peso infame de lejanías y montañas.
Lenta, pausada y apenas perceptible,
audible, soñable(¿?) poco real, mas presentida,
tienes un mundo en la mirada y un big bang en las costillas.
Yo no puedo mas que elaborar cantos paganos,
trozos de biblias profanas
donde tu palabra es profecía y las colinas de tus piernas
lejanas,
lentas,
lejanas.
Lenta como un ave con desvelo,
como arena que lame agua,
ausente como tormenta en Atacama,
transcurres mojando los rincones de mi día
con el iris de tu risa,
entonces fermento versos y los bebo en tu ausencia
lenta y cercana.