Confío en que el viento llevará hasta vos
las palabras que no puedo pronunciar,
no tanto porque no deba, sino porque no existen,
y aún así, desearías poderlas acariciar.
Ruego a los vientos alisios para que lleven mi aliento
hasta tu puerta. Me fío del sonido, que viaje
más veloz que la luz Al aire hablo y a veces,
grito sin que nadie escuche lo que llevo dentro.
Espero, cuando escuchés el susurro del viento,
sepás que son suspiros. Espero, prestés atención
cuando mis palabras toquen a tu puerta en eco,
aunque, puede que si ya estás en silencio
y estés poniendo cuidado a estas líneas,
ahora mismo podrías estarlas escuchando dentro,
suavemente a tu oído, dichas con ternura,
y si no es así, mis palabras solo se las lleva el viento.
las palabras que no puedo pronunciar,
no tanto porque no deba, sino porque no existen,
y aún así, desearías poderlas acariciar.
Ruego a los vientos alisios para que lleven mi aliento
hasta tu puerta. Me fío del sonido, que viaje
más veloz que la luz Al aire hablo y a veces,
grito sin que nadie escuche lo que llevo dentro.
Espero, cuando escuchés el susurro del viento,
sepás que son suspiros. Espero, prestés atención
cuando mis palabras toquen a tu puerta en eco,
aunque, puede que si ya estás en silencio
y estés poniendo cuidado a estas líneas,
ahora mismo podrías estarlas escuchando dentro,
suavemente a tu oído, dichas con ternura,
y si no es así, mis palabras solo se las lleva el viento.