PEQUEÑO GRANITO DE ANIS
Poeta asiduo al portal
Te amo en constancia
con la musicalidad de las estrellas
que como velo de novia
se expanden abiertas en mi fantasía.
Eres polvo lúcido
que me baña por las madrugadas
vestidas en desvelos y desafíos
¿Quién pudiera reinar
en los caminos de luz que te dominan?
La rigidez de mis horas
me convierte en esclava de tu risa
y los argumentos callan
al tratar de ofrecer un entendimiento
a este corazón ardiente
a este espacio lóbrego
que invaden cuerpo y alma.
¡Ojala mirases tras la brisa de verano¡
Encontrarías un sopor
una tajante resolución por tus besos
por tus lágrimas mojadas de amor
en constante retozar de sueños
en alegrías sin tiempo, sin lugar
sin términos reales
solo suficientes a tu pecho.
- Caricias imposibles de atrapar
en el deambular de los nuncas
En las jornadas intensas
de esta pasión cubierta de locura
que, sin razón, se abre
ante tu mano suave y furtiva.
Te amo en resonancia
con el grito que alcanza al Universo
como una oración divina
certera, sumisa, clandestina
como mi mirada tierna
En verde espera, efusiva y letal a mi tristeza ©
con la musicalidad de las estrellas
que como velo de novia
se expanden abiertas en mi fantasía.
Eres polvo lúcido
que me baña por las madrugadas
vestidas en desvelos y desafíos
¿Quién pudiera reinar
en los caminos de luz que te dominan?
La rigidez de mis horas
me convierte en esclava de tu risa
y los argumentos callan
al tratar de ofrecer un entendimiento
a este corazón ardiente
a este espacio lóbrego
que invaden cuerpo y alma.
¡Ojala mirases tras la brisa de verano¡
Encontrarías un sopor
una tajante resolución por tus besos
por tus lágrimas mojadas de amor
en constante retozar de sueños
en alegrías sin tiempo, sin lugar
sin términos reales
solo suficientes a tu pecho.
- Caricias imposibles de atrapar
en el deambular de los nuncas
En las jornadas intensas
de esta pasión cubierta de locura
que, sin razón, se abre
ante tu mano suave y furtiva.
Te amo en resonancia
con el grito que alcanza al Universo
como una oración divina
certera, sumisa, clandestina
como mi mirada tierna
En verde espera, efusiva y letal a mi tristeza ©