alfredo ajo gonzalez
Poeta fiel al portal
La mujer se alejó comiendo del campo sus bayas,
me quedé aborreciendo los manjares de mi plato.
La mujer, más delgada ,volvió, lenta, por mi casa,
comió, nos inundó la tristeza con su gris manto.
me quedé aborreciendo los manjares de mi plato.
La mujer, más delgada ,volvió, lenta, por mi casa,
comió, nos inundó la tristeza con su gris manto.
Tarde lluviosa, fría: hablamos de lejanías,
decidimos un viaje, nos fuimos de aquel paraje;
con nosotros llevamos la tarde, las letanías,
en ellas caminamos grises en su mismo anclaje.
decidimos un viaje, nos fuimos de aquel paraje;
con nosotros llevamos la tarde, las letanías,
en ellas caminamos grises en su mismo anclaje.
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