jesus dimitrov
Poeta recién llegado
Tu marcha hacia donde no te veo
sepultó mi alma al olvido
rayos de desconsuelo fulminaron mi pupila
y perforaron mi corazón acorazado.
Perdí la batalla de mi guerra ínfima
los disparos las nubes acogieron
y el azul dejó de ser inmenso
y las estrellas disiparon su fulgor.
Que hay ahora si no existe nada
solo un pedazo de lodo en mi garganta
con deseos de abordar un incierto camino
y hablar de curcilerías caóticas.
La vida que me precedía
era como una ilusión con un final
en que los duendes protegían los rubíes
y las hadas dominaban la belleza.
Mas dejó de fingir tu corazón
su actuación diseminó el amor
la felicidad le pertenece a otro
y como deseo tus manos en las mías.
[/FONT
sepultó mi alma al olvido
rayos de desconsuelo fulminaron mi pupila
y perforaron mi corazón acorazado.
Perdí la batalla de mi guerra ínfima
los disparos las nubes acogieron
y el azul dejó de ser inmenso
y las estrellas disiparon su fulgor.
Que hay ahora si no existe nada
solo un pedazo de lodo en mi garganta
con deseos de abordar un incierto camino
y hablar de curcilerías caóticas.
La vida que me precedía
era como una ilusión con un final
en que los duendes protegían los rubíes
y las hadas dominaban la belleza.
Mas dejó de fingir tu corazón
su actuación diseminó el amor
la felicidad le pertenece a otro
y como deseo tus manos en las mías.
[/FONT
]