Jucatohi
Poeta fiel al portal
Todo tiene letra pequeña: la hipoteca, la tarjeta de crédito, el seguro del coche, etc. etc.
Solo que cuando vamos a firmar, a dar nuestro sí quiero, es tanto nuestro agobio o tanto nuestro deseo por tenerlo ya que nos parece una pérdida de tiempo (y un esfuerzo para la vista) dedicarnos a leer todo el contrato.
Si le dedicásemos un ratito, puede que no nos metiésemos en tantos berenjenales, que luego nos pesan como sacos de papas en las espaldas.
Cuando te dicen: ¿Quieres a Fulanita de Tal como tu legítima esposa, para amarla y respetarla, en la salud y la enfermedad, en la riqueza y la pobreza hasta que la muerte os separe? Decimos: SÍ quiero. E indudablemente queremos, pero ¿por qué no nos leen la letra pequeña?
¿Quieres a Fulanita de Tal como tu legítima esposa, para amarla y respetarla, en la salud y la enfermedad, en la riqueza y la pobreza para darle la razón la tenga o no, para realizar múltiples trabajos caseros bajo su mando, para acompañarla sonriente en las compras, para ser comprensivo con sus cambios de animo en esos días, (sigue la lista) YYY para hacerle el amor una vez al mes siguiendo al pié de la letra las instrucciones que te serán suministradas paso a paso y esto... hasta que la muerte os separe?
Bueeeeno, creo sinceramente que la respuesta seguiría siendo: Sí quiero, pero ese sí tendría mucho más valor, como tendría mucho más valor el que lo dijese.
Evidentemente es broma...Je je, ¿O no?
Solo que cuando vamos a firmar, a dar nuestro sí quiero, es tanto nuestro agobio o tanto nuestro deseo por tenerlo ya que nos parece una pérdida de tiempo (y un esfuerzo para la vista) dedicarnos a leer todo el contrato.
Si le dedicásemos un ratito, puede que no nos metiésemos en tantos berenjenales, que luego nos pesan como sacos de papas en las espaldas.
Cuando te dicen: ¿Quieres a Fulanita de Tal como tu legítima esposa, para amarla y respetarla, en la salud y la enfermedad, en la riqueza y la pobreza hasta que la muerte os separe? Decimos: SÍ quiero. E indudablemente queremos, pero ¿por qué no nos leen la letra pequeña?
¿Quieres a Fulanita de Tal como tu legítima esposa, para amarla y respetarla, en la salud y la enfermedad, en la riqueza y la pobreza para darle la razón la tenga o no, para realizar múltiples trabajos caseros bajo su mando, para acompañarla sonriente en las compras, para ser comprensivo con sus cambios de animo en esos días, (sigue la lista) YYY para hacerle el amor una vez al mes siguiendo al pié de la letra las instrucciones que te serán suministradas paso a paso y esto... hasta que la muerte os separe?
Bueeeeno, creo sinceramente que la respuesta seguiría siendo: Sí quiero, pero ese sí tendría mucho más valor, como tendría mucho más valor el que lo dijese.
Evidentemente es broma...Je je, ¿O no?