Lorenzo Salamanca Garcia
Poeta fiel al portal
El letrado desdoblaba palabras:
Sabiduría indecorosa,
ambicionando estar a la última.
Luces y altavoces
a medio gas…
Por fuera,
mi oído extraviaba letras.
Dentro,
creaba contenidos.
Mascándote,
preferí la vecindad
de tus latidos.
Insistentes,
las encías.
Con más sobriedad,
las neuronas.
Cuando el narrador saldo
con los libros su duelo,
el sabor de tu chicle
ya no era dulce.
Te llevaste la bolsa
y no pude cogerte más.