Quinto Brena
Poeta adicto al portal
Levantarse y alzar una mano es
sublimarnos,
es ser sangre un día más,
no dejar de ser verbo,
rigurosamente respirar
sin parar y omitir la ovulación
del cambio.
Levantarse y alzar una mano es
ser una burbuja única y soñar
desde la muerte hasta el alma,
es descampar el adjetivo propuesto,
es fuerza y arrastre frontal
nunca ignorando a quien eleva la simbología,
osea ni siquiera perdonar la traición
de los ya muertos.
Levantarse y alzar una mano es
la antipropuesta,
la constraescencia de lo existente,
es hacer frente por el principio de lo ocular,
romper lo intrínsecamente corrosión
o apagar la cobardía.
Levantarse y alzar una mano
es como no quedarse estático,
romper lo que ese dijo irreparable,
es abrir una idea y erizarla
hasta que se quiebre el oráculo
de las monarquías.
sublimarnos,
es ser sangre un día más,
no dejar de ser verbo,
rigurosamente respirar
sin parar y omitir la ovulación
del cambio.
Levantarse y alzar una mano es
ser una burbuja única y soñar
desde la muerte hasta el alma,
es descampar el adjetivo propuesto,
es fuerza y arrastre frontal
nunca ignorando a quien eleva la simbología,
osea ni siquiera perdonar la traición
de los ya muertos.
Levantarse y alzar una mano es
la antipropuesta,
la constraescencia de lo existente,
es hacer frente por el principio de lo ocular,
romper lo intrínsecamente corrosión
o apagar la cobardía.
Levantarse y alzar una mano
es como no quedarse estático,
romper lo que ese dijo irreparable,
es abrir una idea y erizarla
hasta que se quiebre el oráculo
de las monarquías.