Levantarse
Estoy hastiado, agotado, anclado en mares de mentiras piadosas.
Quiero ver la verdad, dejar de soñar con cuentos de fantasías,
poner los pies sobre el quebradizo hielo hasta que se rompa.
No quiero ver leyendas de amores perfectos,
no quiero saber cómo acaban los cuentos de absurdas princesas,
no quiero que me golpeen con puños de algodones.
Quiero ver el valor, el valor de la verdad,
sin tapujos ni miedos.
El amor no son rosas rojas cada mañana,
ni diez mil te quieros todas las noches,
ni besos apasionados bajo la luz del día,
ni metales encarcelando mano y alma.
Estoy cansado y ahora me toca levantarme, volver.
Retornar al corazón de acero, a la mirada de hielo,
a las palabras sin aliento y sin sonido.
Porque ahora sé lo que es amor, y no lo sé al mismo tiempo.
Sé lo que es para mé, sé lo que es ahora para mí.
Amor es la más profunda de las soledades,
rodeada de la más vasta de las multitudes.
Amor es una brisa de fuego corriendo por tus venas,
un llanto de viento en tus pulmones gritando de ira, de rabia.
Amor es ese camino lleno de indecisiones, de pánicos.
Ese camino largo e inagotable que te asfixia mientras te da aire.
Y ahora estoy cansado de caminar, de ir sin rumbo hacia la nada.
Ahora es el momento de retornar, de volver.
Sólo queda un último impulso, una última fuerza, una esperanza, un objetivo.
Levantarse, mirar hacia atrás, y escoger otro camino.
Última edición por un moderador:
::