MarceloG
Poeta recién llegado
Arroja como a despojos
de guerra fratricida,
la pequeñez
de tus ideas
que aún pululan en tu mente.
Pon verticalidad a tu vuelo;
sueños en tus ojos;
sé impávido como el águila;
audaz como el vértigo.
Mueve tu inteligencia,
no te quedes
amarrando
palabras muertas.
Mirando
el llanto de tu desgracia;
echando espinas en tu derrota,
como mísero gusano.
¿Qué esperas...?
Viste de nuevo ropaje
al vuelo de tus ambiciones;
de confianza tus palabras.
Aplasta a la inercia;
dale cruel muerte
al inmundo derrotismo
y tu ser, quede billando.
Si eres venablo
o charco que vives
adorando cadenas,
levántate con este canto.
Dibuja éxitos en tu mente;
semillas de redención,
has de ti, bandera viva;
morada de horizontes.
Con este épico son en tu alma,
hermano de la confianza,
parte a conquistar tu milenio,
antes que te aplaste la palabra "mañana".
<Marcelino Guibarra>
de guerra fratricida,
la pequeñez
de tus ideas
que aún pululan en tu mente.
Pon verticalidad a tu vuelo;
sueños en tus ojos;
sé impávido como el águila;
audaz como el vértigo.
Mueve tu inteligencia,
no te quedes
amarrando
palabras muertas.
Mirando
el llanto de tu desgracia;
echando espinas en tu derrota,
como mísero gusano.
¿Qué esperas...?
Viste de nuevo ropaje
al vuelo de tus ambiciones;
de confianza tus palabras.
Aplasta a la inercia;
dale cruel muerte
al inmundo derrotismo
y tu ser, quede billando.
Si eres venablo
o charco que vives
adorando cadenas,
levántate con este canto.
Dibuja éxitos en tu mente;
semillas de redención,
has de ti, bandera viva;
morada de horizontes.
Con este épico son en tu alma,
hermano de la confianza,
parte a conquistar tu milenio,
antes que te aplaste la palabra "mañana".
<Marcelino Guibarra>
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