Levitando El Peso

Senyasi

Poeta recién llegado
En el umbral de un palacio se
adivinaba el raudal, de la riqueza
grandiosa, que reflejaba al entrar.

Y en su puerta brillante que parecía
de cristal, estaba un hombre hambriento
tratando de alcanzar, un feo bolillo duro
que le parecía un manjar.


Un perro tiro el mordisco y se lo
quito sin piedad, desgarradole
su mano se quedo sin respirar.


Con su mano en el pecho, se revolcó
de dolor y se quedo muy deshecho
hasta que vino un señor.


Era un hombre panadero que entregaba
ahí el pan, y extendiéndole la mano lo levanto
sin pensar.


Le dijo buenamente ¿que le pasa a usted señor?
¡Tengo hambre! no he comido desde que el peso
floto. Todos los comerciantes escondieron el fríjol,
las lentejas, la manteca, el arroz y hasta el café.

¿Hay amigo que no sabe? que el hombre que vive
aquí, es muy alto, es muy fuerte y al peso el le soplo.

Y se detuvo en el aire para dar un gran bajón y
no han podido encontrarlo, por que en la tierra se clavo.

Si quiere seguir viviendo, vaya y cómase un ratón, pero
cuídese del gato que no le de un rasguñon,
porque son sus propiedades y los cuida como león, los
tiene bien protegidos como si fueran jamón.



Copyright © Derechos Reservados:::banana:::
Maria de los Ángeles Alarcón Mendoza

Enero de 1974.​
 
En el umbral de un palacio se
adivinaba el raudal, de la riqueza
grandiosa, que reflejaba al entrar.

Y en su puerta brillante que parecía
de cristal, estaba un hombre hambriento
tratando de alcanzar, un feo bolillo duro
que le parecía un manjar.


Un perro tiro el mordisco y se lo
quito sin piedad, desgarradole
su mano se quedo sin respirar.


Con su mano en el pecho, se revolcó
de dolor y se quedo muy deshecho
hasta que vino un señor.


Era un hombre panadero que entregaba
ahí el pan, y extendiéndole la mano lo levanto
sin pensar.


Le dijo buenamente ¿que le pasa a usted señor?
¡Tengo hambre! no he comido desde que el peso
floto. Todos los comerciantes escondieron el fríjol,
las lentejas, la manteca, el arroz y hasta el café.

¿Hay amigo que no sabe? que el hombre que vive
aquí, es muy alto, es muy fuerte y al peso el le soplo.

Y se detuvo en el aire para dar un gran bajón y
no han podido encontrarlo, por que en la tierra se clavo.

Si quiere seguir viviendo, vaya y cómase un ratón, pero
cuídese del gato que no le de un rasguñon,
porque son sus propiedades y los cuida como león, los
tiene bien protegidos como si fueran jamón.



Copyright © Derechos Reservados:::banana:::
Maria de los Ángeles Alarcón Mendoza

Enero de 1974.​

Acaparadores de mierda. Un abrazo.
 

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