Francisco Iván Pazualdo
Poeta veterano en el portal
Leyenda
Leyenda sobrepuesta por la superstición
de ser divagador, hacerme pasar por audiencia
en el esfuerzo por ser llegada pagando peaje,
ser la resonancia de un suspiro
( de que lo que fue, ya no volverá a ser )
comerme las olas innumerables
por querer ser el equipaje de tus manos suaves,
pero hay sobrecupo, me caí de tus dientes blancos
y hoy no se ser lo que se acumula
de las semanas,
no retiemblo, ni siquiera me hago gaita
para que me reconozcas,
aunque nunca considere salpicarme de drama,
quiero moverme en ti, sacudirme en tu boca
y poder decir;
que después de ti no hay nada
No quiero ser leyenda, no quiero, ¡no quiero!
pero por ahora soy, leyenda.
Leyenda sobrepuesta por la superstición
de ser divagador, hacerme pasar por audiencia
en el esfuerzo por ser llegada pagando peaje,
ser la resonancia de un suspiro
( de que lo que fue, ya no volverá a ser )
comerme las olas innumerables
por querer ser el equipaje de tus manos suaves,
pero hay sobrecupo, me caí de tus dientes blancos
y hoy no se ser lo que se acumula
de las semanas,
no retiemblo, ni siquiera me hago gaita
para que me reconozcas,
aunque nunca considere salpicarme de drama,
quiero moverme en ti, sacudirme en tu boca
y poder decir;
que después de ti no hay nada
No quiero ser leyenda, no quiero, ¡no quiero!
pero por ahora soy, leyenda.
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