albin lainez
Poeta recién llegado
Melodías cálidas contienen cierto hervor y precipitan desde una magnitud propia de soledades. Su granulosa serie lava los ojos de quien atestigüe e inmediatamente prospera un clamor de abundancias por darse a luz. Se comprende, entonces, que la naturaleza va dejando atrás el letargo frío de cuando todo se detuvo para mejor sanar. Y así, el rico obsequio impregna a los géneros con savia urgente para los miembros, las desnudas espaldas. Cerca, un aletear anuncia al imprevisto ser que predice otro fin de los tiempos sin mirar atrás, tan aprisa. A velocidad luciérnaga