GarniK
Poeta fiel al portal
Con espontáneo grito se yergue el recuerdo
el de la libertad como un instinto
sonido que en el viento se dilata
recorriendo húmeda y plácida pradera
de secretos escondidos entre piedras y arenilla
entre hormigueros que son incesantes merenderos
nidos entretejidos con oraciones matutinas
madrigueras que guarecen sudor y llanto
joyas del alma que se pierden en el campo
telarañas que atrapan vuelos de amores suspirados
los echados al aire aún sin un destino
pobres suspiros secados, sin auxilio, sin oídos,
son rastros en caminitos que vuelven al pasado
pero cuantas sombras en tierra negra virginal
y una figura recorriéndola descalza
sintiendo de las plantas sus raíces
con alegría y soledad tendidas en las nubes
escurriendo luz de sol y luz de luna
que se lleva el silente aire matinal
naturaleza perturbada por sonido claro
el del grito que clama y busca eternidad
desde luz primera hasta el ocaso negro
y en ese transcurrir el alma habla
también musita, silba, acaricia y resucita
lo hace en el origen del grito milenario
procurando una búsqueda incansable
a través de la naturaleza obsequiada
que envuelve libertad amada.
el de la libertad como un instinto
sonido que en el viento se dilata
recorriendo húmeda y plácida pradera
de secretos escondidos entre piedras y arenilla
entre hormigueros que son incesantes merenderos
nidos entretejidos con oraciones matutinas
madrigueras que guarecen sudor y llanto
joyas del alma que se pierden en el campo
telarañas que atrapan vuelos de amores suspirados
los echados al aire aún sin un destino
pobres suspiros secados, sin auxilio, sin oídos,
son rastros en caminitos que vuelven al pasado
pero cuantas sombras en tierra negra virginal
y una figura recorriéndola descalza
sintiendo de las plantas sus raíces
con alegría y soledad tendidas en las nubes
escurriendo luz de sol y luz de luna
que se lleva el silente aire matinal
naturaleza perturbada por sonido claro
el del grito que clama y busca eternidad
desde luz primera hasta el ocaso negro
y en ese transcurrir el alma habla
también musita, silba, acaricia y resucita
lo hace en el origen del grito milenario
procurando una búsqueda incansable
a través de la naturaleza obsequiada
que envuelve libertad amada.
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