humanoide
Poeta fiel al portal
Estoy a tu merced ¡A tu maldita merced!
Sola ante el mar de tus hirientes caricias,
ante el hambre insaciable de tu eterna sed,
ante la sofocante red de tus quimeras y malicia.
Me acechas bajo las turbias aguas,
siento tu presencia a mis pies Y tu respiración,
flagelas mi piel con tus filosas escamas
y muerdes a placer mi anhelada redención.
Soy la esclavitud de tus deseos,
carne de carroña de tu instinto carroñero,
tierra infértil proclamada por su dueño,
que a placer arraiga pesadillas en mi sueño.
¡Arráncame las piernas miserable bestia!
¡Toma mis brazos y la fuerza que me queda!
Devora las entrañas de mi vientre sin vida.
¡Quítame hasta el último aliento de mi esencia!
Que quiero tejer mi capullo de seda,
y emerger con mi alma a la libertad prometida.
Última edición por un moderador: