Hará ya un tiempo que
libertad
no es más que la bilis
en la boca del poder,
no es más que el esqueleto pútrido
de la flor
que jamás existió.
Tener una libertad implica
perder una libertad.
Libertad, es
el fantasma no-nato
del pueblo
azul
hundido en las mareas
de humo y gas.
Muda desesperación.
Libertad es poco más que una enfermedad mental
en la venenosa boca
del bestial poder.
Libertad, es el viejo pago
llevado a cabo con la sangre y el sudor
de quienes no conocen la libertad.
Libertad es la desnutrición,
la pobreza endémica,
la obesidad de los desinteresados, de los perdidos,
de los que perdieron el interés y la vida
vez tras otra con cada brillante desengaño de la
tosca y ruda sociedad
de los altos ángeles y los vagabundos rotos.
Libertad es la quemada prostituta
que cinco locos hicieron arder en la plaza del pueblo por lo de siempre.
¿Hablar de libertad?
Os maldigo, sucios perros.
Eléctrica enfermedad mental que viene y se va.
Vuestra esquizofrenia, la mía y la de todos.
Mejor ahora, que decís que hemos de apechugar.
Ya las guerras no son en pos de la libertad,
ahora son en nombre del progreso. Perfecto. Un poco menos cínico.
Felicidades, ya queda poco para que la estatua de la justicia vomite lágrimas
de santidad y perdición.
El mundo moderno tal y como lo conocemos
jamás existió.
El mundo moderno tal y como lo conocemos
se hundió en el naufragio constante de los siglos.
El mundo moderno tal y como lo conocemos
no hace más que suicidarse
vez tras otra
(y siempre habrá algún desgraciado que la recoja
en el balanceo de su última gota de sangre).
El mundo moderno tal y como lo conocemos
es la escoria que reside
en la negra bestia del corazón del progreso.
libertad
no es más que la bilis
en la boca del poder,
no es más que el esqueleto pútrido
de la flor
que jamás existió.
Tener una libertad implica
perder una libertad.
Libertad, es
el fantasma no-nato
del pueblo
azul
hundido en las mareas
de humo y gas.
Muda desesperación.
Libertad es poco más que una enfermedad mental
en la venenosa boca
del bestial poder.
Libertad, es el viejo pago
llevado a cabo con la sangre y el sudor
de quienes no conocen la libertad.
Libertad es la desnutrición,
la pobreza endémica,
la obesidad de los desinteresados, de los perdidos,
de los que perdieron el interés y la vida
vez tras otra con cada brillante desengaño de la
tosca y ruda sociedad
de los altos ángeles y los vagabundos rotos.
Libertad es la quemada prostituta
que cinco locos hicieron arder en la plaza del pueblo por lo de siempre.
¿Hablar de libertad?
Os maldigo, sucios perros.
Eléctrica enfermedad mental que viene y se va.
Vuestra esquizofrenia, la mía y la de todos.
Mejor ahora, que decís que hemos de apechugar.
Ya las guerras no son en pos de la libertad,
ahora son en nombre del progreso. Perfecto. Un poco menos cínico.
Felicidades, ya queda poco para que la estatua de la justicia vomite lágrimas
de santidad y perdición.
El mundo moderno tal y como lo conocemos
jamás existió.
El mundo moderno tal y como lo conocemos
se hundió en el naufragio constante de los siglos.
El mundo moderno tal y como lo conocemos
no hace más que suicidarse
vez tras otra
(y siempre habrá algún desgraciado que la recoja
en el balanceo de su última gota de sangre).
El mundo moderno tal y como lo conocemos
es la escoria que reside
en la negra bestia del corazón del progreso.