Sira
Poeta fiel al portal
Libídine y Serendipia
En mi mente, tu rostro me aguarda.
En mi boca, tu nombre resuena.
En las figuras que mi imaginación
evoca y que tú también convocas,
puedo sentir que me esperas.
No más que imágenes preñadas
de un anhelo común y conocido,
sensualmente imbricadas y acopladas
al amparo de un jadeo o un beso
de silencioso placer cautivo,
inútilmente sofocado entre las sábanas.
Tus contornos evanescentes y los míos
se desdibujan y languidecen.
Se aparean a pesar de la distancia y los
difuminados obstáculos y barreras con que
el tiempo y el espacio nos entorpecen.
El rocío de los sueños, las palabras
y la tinta guía mi pluma.
Mientras el recuerdo lejano
de tu olor almizcleño y tu sabor afrutado
son los custodios que guían mis dedos.