Líderes de sombras
de los mundos imperfectos
de humillantes tinieblas y risas monstruosas
se vanaglorian con su riqueza
se regocijan con el poder y el vil metal
verde es el color de su vida
aunque poco les importa el verde de su tierra
están a la merced del opresor
y canes fieles son ante su amo
malditos sin patria
enemigos del cansado
aplastan al oprimido
destruyen el sueño del infante
su hipócrita compasión es con las cámaras
su mentirosa preocupación es por los mendigos
¿mendigos?
mendigos ellos,
que sobornan y sobornados son
astutos ante su regente
y despreciables ante la gente
mendigan por su riqueza
por un pedazo de pan de oro
y niegan el pan al desnutrido
poco saben del dolor
nada saben de la hambruna
han llenado su vientre de humillación
sempiternos se creen
perennes se sienten
infinitos ante Dios y el mundo
nada les pasará
nada les ocurrirá
su voz repleta de calumnias atropella
buscan apagar la llama del patriota
desean engañar a la muchedumbre
mientras su alma es podredumbre
¿quién se levantará contra ellos?
la biblia los ha despreciado
forman parte de la gran ramera
sólo piensan en el ahora
sin saber que sus nombres serán olvido
se han prostituido sin temor
mientras ellos se alimentan,
sus hermanos mueren desnutridos
mientras beben las venas de la nación
los sedientos en hospitales fallecen
de oro lucieron los ataúdes de sus ancestros
y junto a las ratas enterraron al indigente
¿no lo saben?
¿acaso no se dan cuenta?
están enterrando a su patria
regalando la riqueza al extranjero
apuñalando el futuro de millones
envilecidos junto al poder y las drogas
llegaron en la noche en autos de lujo
salieron del teatro muy risueños
pensaron que nada acabaría con sus sueños
pero al salir un coche fantasma los arrolló...
¡Dios los bendiga!
¡perdone Dios su vejación!
muertos e inválidos han quedado
y todo el poder y dinero no los recuperó
¿quién habrá sido?
¿quién pudo haber causado tanta infamia?
¿habrá sido acaso el mendigo vecino, al que negaron caridad?
¿será acaso el hermano bastardo al que negaron agua y pan?
más aún, parece un nefasto complot de los envidiosos patriotas
para acabar con su dicha y prostituida felicidad
¡acaben con él, que el responsable cumpla su pena!
¡a la hoguera el infame, que se haga polvo en prisión!
mas, al abrir la portezuela del vehículo asesino...
descubrieron a su hijo mimado, drogado en su interior
aquel que se llenaba de lujos vanos
que con dinero en demasía corrompió su corazón
que son dieciséis abriles, era más que el rey
y nada podía impedir su lujuriosa diversión.
de los mundos imperfectos
de humillantes tinieblas y risas monstruosas
se vanaglorian con su riqueza
se regocijan con el poder y el vil metal
verde es el color de su vida
aunque poco les importa el verde de su tierra
están a la merced del opresor
y canes fieles son ante su amo
malditos sin patria
enemigos del cansado
aplastan al oprimido
destruyen el sueño del infante
su hipócrita compasión es con las cámaras
su mentirosa preocupación es por los mendigos
¿mendigos?
mendigos ellos,
que sobornan y sobornados son
astutos ante su regente
y despreciables ante la gente
mendigan por su riqueza
por un pedazo de pan de oro
y niegan el pan al desnutrido
poco saben del dolor
nada saben de la hambruna
han llenado su vientre de humillación
sempiternos se creen
perennes se sienten
infinitos ante Dios y el mundo
nada les pasará
nada les ocurrirá
su voz repleta de calumnias atropella
buscan apagar la llama del patriota
desean engañar a la muchedumbre
mientras su alma es podredumbre
¿quién se levantará contra ellos?
la biblia los ha despreciado
forman parte de la gran ramera
sólo piensan en el ahora
sin saber que sus nombres serán olvido
se han prostituido sin temor
mientras ellos se alimentan,
sus hermanos mueren desnutridos
mientras beben las venas de la nación
los sedientos en hospitales fallecen
de oro lucieron los ataúdes de sus ancestros
y junto a las ratas enterraron al indigente
¿no lo saben?
¿acaso no se dan cuenta?
están enterrando a su patria
regalando la riqueza al extranjero
apuñalando el futuro de millones
envilecidos junto al poder y las drogas
llegaron en la noche en autos de lujo
salieron del teatro muy risueños
pensaron que nada acabaría con sus sueños
pero al salir un coche fantasma los arrolló...
¡Dios los bendiga!
¡perdone Dios su vejación!
muertos e inválidos han quedado
y todo el poder y dinero no los recuperó
¿quién habrá sido?
¿quién pudo haber causado tanta infamia?
¿habrá sido acaso el mendigo vecino, al que negaron caridad?
¿será acaso el hermano bastardo al que negaron agua y pan?
más aún, parece un nefasto complot de los envidiosos patriotas
para acabar con su dicha y prostituida felicidad
¡acaben con él, que el responsable cumpla su pena!
¡a la hoguera el infame, que se haga polvo en prisión!
mas, al abrir la portezuela del vehículo asesino...
descubrieron a su hijo mimado, drogado en su interior
aquel que se llenaba de lujos vanos
que con dinero en demasía corrompió su corazón
que son dieciséis abriles, era más que el rey
y nada podía impedir su lujuriosa diversión.