AUGUSTO SILVA ACEVEDO
Poeta veterano en MP
LIENZO MÍO
Esta noche mi guitarra pregunta,
en la inmensidad del cielo,
¿por quién sonríe mi alma plateada?
Se ha despertado mi corazón
en desbandada, la sangre tiembla
y tiritan afuera las luces
de una ciudad sin nombre,
mientras las estrellas ríen
junto a la nieve de mis sienes,
bohemias y soñadoras.
Mi amor te guarda mujer, ingrata mía,
tal si fueras el verso más hermoso
de esta historia que inicia en tu inquietud.
A lo lejos el ruido cosmopolita
de la urbe suena dulce,
y tu sonrisa en un monitor predeterminado,
me trae tu esperanza.
Lienzo mío, deja que mis dedos
pinten tu futuro y que mi alma
se regocije con tus besos.
Mis labios te buscan para acercarte
a mi existencia y una golondrina
de invierno, atrasada en el vuelo,
sonríe, con un monólogo encendido...
Ya no soy el mismo, te llevo en mí,
como a mi sombra, sirena sureña,
cuelgas de mi existencia, como un
bandoneón y un tango de piazzola.
Debe alcanzarte mi voz violonchela
de mi amor, pero también mi alma,
porque en noches como éstas,
tú estarás entre mi sangre y mis brazos,
serán tu cuna y tu canción, por donde
quieras encontrar mi amor y mi pasión...
Augus
Esta noche mi guitarra pregunta,
en la inmensidad del cielo,
¿por quién sonríe mi alma plateada?
Se ha despertado mi corazón
en desbandada, la sangre tiembla
y tiritan afuera las luces
de una ciudad sin nombre,
mientras las estrellas ríen
junto a la nieve de mis sienes,
bohemias y soñadoras.
Mi amor te guarda mujer, ingrata mía,
tal si fueras el verso más hermoso
de esta historia que inicia en tu inquietud.
A lo lejos el ruido cosmopolita
de la urbe suena dulce,
y tu sonrisa en un monitor predeterminado,
me trae tu esperanza.
Lienzo mío, deja que mis dedos
pinten tu futuro y que mi alma
se regocije con tus besos.
Mis labios te buscan para acercarte
a mi existencia y una golondrina
de invierno, atrasada en el vuelo,
sonríe, con un monólogo encendido...
Ya no soy el mismo, te llevo en mí,
como a mi sombra, sirena sureña,
cuelgas de mi existencia, como un
bandoneón y un tango de piazzola.
Debe alcanzarte mi voz violonchela
de mi amor, pero también mi alma,
porque en noches como éstas,
tú estarás entre mi sangre y mis brazos,
serán tu cuna y tu canción, por donde
quieras encontrar mi amor y mi pasión...
Augus