Nommo
Poeta veterano en el portal
Ella me quiere tanto, que me espanto.
Me lanza cuesta abajo, y sin frenos.
Soy bola de la bolera, que derriba los bolos.
Pero más me vale esta compañera, al lado, que vivir solo.
Me apoya, porque le intereso. Me hace ser super-dotado, como los socios de Mensa.
Junto a ella, pienso y siento, y controlo mis emociones.
Inunda mi decodificador o cerebro, de sensaciones.
La llamo Gran Gloria; es como una noria, en la Feria.
Por lo visto, los seres humanos fuimos fabricados en serie.
Somos máquinas, en un Universo femenino, por siempre.
Es como en Mátrix, con programas informáticos, sabios como una serpiente.
La Gran Gloria vive en una mansión de fuego vivo.
Es así, el Servicio Militar que instauró Francisco Franco.
Como Aragorn, en el Señor de los Anillos, que era un montaraz, o rey del Poniente.
Disciplinados, como el limpiabotas que a unos zapatos de cuero, saca brillo.
Me lanza cuesta abajo, y sin frenos.
Soy bola de la bolera, que derriba los bolos.
Pero más me vale esta compañera, al lado, que vivir solo.
Me apoya, porque le intereso. Me hace ser super-dotado, como los socios de Mensa.
Junto a ella, pienso y siento, y controlo mis emociones.
Inunda mi decodificador o cerebro, de sensaciones.
La llamo Gran Gloria; es como una noria, en la Feria.
Por lo visto, los seres humanos fuimos fabricados en serie.
Somos máquinas, en un Universo femenino, por siempre.
Es como en Mátrix, con programas informáticos, sabios como una serpiente.
La Gran Gloria vive en una mansión de fuego vivo.
Es así, el Servicio Militar que instauró Francisco Franco.
Como Aragorn, en el Señor de los Anillos, que era un montaraz, o rey del Poniente.
Disciplinados, como el limpiabotas que a unos zapatos de cuero, saca brillo.
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