lesmo
Poeta veterano en el portal
Limpiando el cutis
¡Oh punto!, entretenido y delicioso,
solaz para el que estruja y el que mira,
que aquel que con dos dedos te retira
el ánimo lo instala en lo gozoso.
Mas si acaso eres grande y generoso,
y lleno de sustancia, se te admira,
al punto de apretarte se suspira
notándote lo dúctil y cremoso.
Y qué encanto si asoma tu cabeza
si achuchan poco a poco y con cuidado;
cómo sale tras ella el amarillo
secreto que mantienes reservado
a aquellos que en haciendo la limpieza
del cutis se te rinden, Don Barrillo.
¡Oh punto!, entretenido y delicioso,
solaz para el que estruja y el que mira,
que aquel que con dos dedos te retira
el ánimo lo instala en lo gozoso.
Mas si acaso eres grande y generoso,
y lleno de sustancia, se te admira,
al punto de apretarte se suspira
notándote lo dúctil y cremoso.
Y qué encanto si asoma tu cabeza
si achuchan poco a poco y con cuidado;
cómo sale tras ella el amarillo
secreto que mantienes reservado
a aquellos que en haciendo la limpieza
del cutis se te rinden, Don Barrillo.