darwinsin
Poeta que considera el portal su segunda casa
Quisiera controlar la inspiración, el númen me ataca, quisiera controlarlo para mezclarlo con la razón y crear mi mundo poético, mi lenguaje celestial y corporal.
Límpido estro, caes cuando se te antoja, cuando menos te necesito, cuando no te extraño, eres mi sueño hecho realidad.
¡Númen te diviertes con mi alma!
El estro y mi alma charlan de desvarios, de traiciones, de rencores, de mentiras, de confusiones.
Mi alma le pregunta al estro:
-¿Por qué te vas sin despedirte?
-Y una voz divina me contesta:
_Despedirme, si sabes que siempre estaré junto a ti.
Última edición: