Pedro Ferreira
Poeta veterano en el portal
LIMPIEZA
No necesito de ningún oráculo:
inútil el esfuerzo de Sibila
en saber que la espuma de la tarde
ha barrido los restos al mar negro.
La piel siente, como novel hetaira,
la vergüenza del fracaso. Uno más.
Si salpica la onda, allá, hasta la orilla,
si salpicara pureza en sus gotas
como a mi alma salpicaron tus ojos,
los labios se limpiarían del beso,
se borraría el rojo de la sangre
y sólo quedaría el sabor negro
de la derrota.
No necesito de ningún oráculo:
inútil el esfuerzo de Sibila
en saber que la espuma de la tarde
ha barrido los restos al mar negro.
La piel siente, como novel hetaira,
la vergüenza del fracaso. Uno más.
Si salpica la onda, allá, hasta la orilla,
si salpicara pureza en sus gotas
como a mi alma salpicaron tus ojos,
los labios se limpiarían del beso,
se borraría el rojo de la sangre
y sólo quedaría el sabor negro
de la derrota.
Aguadulce, julio de 2008
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:: bueno espero no haberte aburrido y no estar tan alejada de la perspectiva que quisiste plasmar. Saludos y estrellas
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