ludmila
Poeta veterano en el portal
Si no puedo quedarme en tu sonrisa,
si no conozco el arrebato de tu pecho,
para qué sentir la catarata
del presagio de piel acartonada…
Descrédito del alba por los besos,
vergüenza de un afecto desvestido…
Prefiero un segundo de tu roce
a una eternidad deshabitada..
Amengua la sincronicidad del eco,
la calma escapó de tu silueta
remangando la toxicidad del luto.
Un beso crispa,
rasguña,
amordaza,
y en la latencia del talón de la mañana,
se añejan los más absurdos,
aburridos,
despreciados,
desperdiciados,
esperando el turno de las bocas
para ver pintar a las moléculas
que bailan en el centro del invierno.
Besos adormilados,
desvergonzados,
apilados…
Piden protagonismo
en la escena de tu boca,
que sedienta de palabras y de orgullo
anida en vanidades,
cabizbaja de ilusiones,
amortiguada en la balanza del augurio
que arbitrario,
almacena tus recuerdos.
No perdures en la lista de los besos
que se quiebran de tristeza por lo turbio…
si no conozco el arrebato de tu pecho,
para qué sentir la catarata
del presagio de piel acartonada…
Descrédito del alba por los besos,
vergüenza de un afecto desvestido…
Prefiero un segundo de tu roce
a una eternidad deshabitada..
Amengua la sincronicidad del eco,
la calma escapó de tu silueta
remangando la toxicidad del luto.
Un beso crispa,
rasguña,
amordaza,
y en la latencia del talón de la mañana,
se añejan los más absurdos,
aburridos,
despreciados,
desperdiciados,
esperando el turno de las bocas
para ver pintar a las moléculas
que bailan en el centro del invierno.
Besos adormilados,
desvergonzados,
apilados…
Piden protagonismo
en la escena de tu boca,
que sedienta de palabras y de orgullo
anida en vanidades,
cabizbaja de ilusiones,
amortiguada en la balanza del augurio
que arbitrario,
almacena tus recuerdos.
No perdures en la lista de los besos
que se quiebran de tristeza por lo turbio…
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