liluna
Poeta asiduo al portal
Cuanto más hondo y más hondo
sus manos cavaban mi alma,
renacía un pantano,
silenciando mi aura.
Se atropellaban sus palabras,
herida profunda y vasta,
desde aquel horizonte,
agonizando le hablaba.
Pasaban las horas, mi cuerpo mojado,
envuelto en las olas del triste lamento,
¡que así te quiero!
¡no ves que estoy sufriendo!
me dejas tendiendo sonrisas,
que se secan, marchitas
Yacía la noche, en su inmensa vida,
yo con ella, abrazada al destino,
de soledad vestía,
en ese pantano dormida.
Eres la certera flecha,
que clavada en mi alma,
una herida viva se agiganta,
que es tan tuya y tan mía,
tu ausencia la aviva.
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