Xisquio
Poeta recién llegado
La blanda y seca arena absorbe las huellas
no quedan rastros de las pisadas,
esa arena es el tiempo en el cual se fraguo la vida
usando el viento en el cual se plasmaron las epístolas.
Una nada en lo real sin pasado ni futuro,
un tiempo sin limites ni fronteras,
un aroma esparcido entre rocas y hielos
una vida sin sentidos.
Ante los ojos se aprecia la elegancia de la realidad,
y por ella someteremos a un mundo sin sentido
donde escariaremos sentimientos y semblantes abruptos
y daremos razón al remanente del tiempo en vida.
Traedme ante mi la paleta del artista lloroso que yace sin tonos,
deseo saber si en mi mirada aún, aguardan colores secretos
de un tiempo amargo entre mieles y hieles
de un amor no correspondido.
Miren como doblo mis dedos entre papeles y lágrimas,
acaricien mi pena con asombro de sus pulcros corazones,
no cambien su semblante ante mi amargura,
solo es una vida, que nunca una estela dejo.
no quedan rastros de las pisadas,
esa arena es el tiempo en el cual se fraguo la vida
usando el viento en el cual se plasmaron las epístolas.
Una nada en lo real sin pasado ni futuro,
un tiempo sin limites ni fronteras,
un aroma esparcido entre rocas y hielos
una vida sin sentidos.
Ante los ojos se aprecia la elegancia de la realidad,
y por ella someteremos a un mundo sin sentido
donde escariaremos sentimientos y semblantes abruptos
y daremos razón al remanente del tiempo en vida.
Traedme ante mi la paleta del artista lloroso que yace sin tonos,
deseo saber si en mi mirada aún, aguardan colores secretos
de un tiempo amargo entre mieles y hieles
de un amor no correspondido.
Miren como doblo mis dedos entre papeles y lágrimas,
acaricien mi pena con asombro de sus pulcros corazones,
no cambien su semblante ante mi amargura,
solo es una vida, que nunca una estela dejo.