Osvaldo Berríos
Poeta recién llegado
Llama a mi puerta, cruza el umbral,
destruye las medidas.
No pienses nuestro amor,
no construyas conceptos,
solo rompe las formas.
Y haciéndolo extiéndete,
no busques fronteras, por el amor de Dios,
esfuma las imágenes, destruye las imágenes,
son una caricatura que nos atan
a la cotidianidad y la mentira.
Disgrégate en mi respirar,
se leve, leve, leve.
Extiéndete sin límite alguno,
sé el espíritu que atraviesa mi piel,
sé la inmortalidad,
la que trasciende este pequeño tiempo de nuestro ser.
Y déjame amarte sin nombre alguno.
Amantes que solo conocen del amor puro,
sin contexto social, sin historia alguna.
Y nada más. No me pienses.
Yo seré tú en el amor, sé yo en el amor,
en el océano, en el cielo,
en el hoyo de la estrella primera,
la que suscitó la explosión creadora.
Nada nos separa
porque hemos asesinado al pensamiento,
al yo de la prisión para ser nada y,
sin embargo, ser amor:
en esta noche larga.
Osvaldo Berríos
destruye las medidas.
No pienses nuestro amor,
no construyas conceptos,
solo rompe las formas.
Y haciéndolo extiéndete,
no busques fronteras, por el amor de Dios,
esfuma las imágenes, destruye las imágenes,
son una caricatura que nos atan
a la cotidianidad y la mentira.
Disgrégate en mi respirar,
se leve, leve, leve.
Extiéndete sin límite alguno,
sé el espíritu que atraviesa mi piel,
sé la inmortalidad,
la que trasciende este pequeño tiempo de nuestro ser.
Y déjame amarte sin nombre alguno.
Amantes que solo conocen del amor puro,
sin contexto social, sin historia alguna.
Y nada más. No me pienses.
Yo seré tú en el amor, sé yo en el amor,
en el océano, en el cielo,
en el hoyo de la estrella primera,
la que suscitó la explosión creadora.
Nada nos separa
porque hemos asesinado al pensamiento,
al yo de la prisión para ser nada y,
sin embargo, ser amor:
en esta noche larga.
Osvaldo Berríos