Norainu
Poeta fiel al portal
Llamada.
Te quedaste en el hilo, creí.
Creí que me estabas llamando.
Se quedó tu llamada justo antes de que sonara el timbre.
La que yo esperaba.
Descolgué al silencio y pegué la oreja fuertemente.
Sin respirar apenas.
Escuchar el eco de la caracola, espejismo y anhelo.
Tu voz.
Inexistente sonido que respira en mi oído.
Te deseaba tanto que no podía separarme
del auricular callado.
Pedí a las estrellas fugaces solo un deseo,
día tras día.
Cortaron los cables.
Cayeron los postes.
Cerraron las voces.
Algo paralizó tus manos y no marcaste.
Perdiste el habla todos los días de mi espera.
Quedaste prisionera de los amantes celosos.
No me llamaste
Nunca quisiste llamarme.
Nunca me amaste, nunca sonó.
Soñé las palabras que podrían cambiar mi destino.
Te quiero.
Te quedaste en el hilo, creí.
Creí que me estabas llamando.
Se quedó tu llamada justo antes de que sonara el timbre.
La que yo esperaba.
Descolgué al silencio y pegué la oreja fuertemente.
Sin respirar apenas.
Escuchar el eco de la caracola, espejismo y anhelo.
Tu voz.
Inexistente sonido que respira en mi oído.
Te deseaba tanto que no podía separarme
del auricular callado.
Pedí a las estrellas fugaces solo un deseo,
día tras día.
Cortaron los cables.
Cayeron los postes.
Cerraron las voces.
Algo paralizó tus manos y no marcaste.
Perdiste el habla todos los días de mi espera.
Quedaste prisionera de los amantes celosos.
No me llamaste
Nunca quisiste llamarme.
Nunca me amaste, nunca sonó.
Soñé las palabras que podrían cambiar mi destino.
Te quiero.