Leonardo Velazcoaran
Poeta asiduo al portal
A veces uno dice adiós simplemente y es definitivo.
A veces en cambio, uno dice adiós de a poco, lentamente.
Ya ni me acuerdo del día que mi adiós fue definitivo.
Pero sé que nunca fue una palabra,
nunca lo dije más allá de los signos que magistralmente supiste leer.
(nunca pensé que te interesara la comunicación no verbal)
Seguro fue en una tarde de invierno,
con el sol dibujadísimo en la frente.
Hay un clima del adiós: siempre es invierno,
muy a pesar de la temperatura o el calendario.
Te llamaría para preguntarte ¿por qué?,
de repente, quien es el centro del mundo pasa a ser un perfecto extraño.
Te llamaría para averiguar si todavía recuerdas mi último poema con tu nombre
o el sabor de mis noches a tu lado.
Te llamaría para que tu voz resucite mi última sonrisa,
para que me anudes a tu respiración.
Para saborear el sabor de tu boca después del cigarrillo acostumbrado después de hacer el amor.
Para volver a conocer las letras de mi nombre en tu boca.
Te llamaría,
créeme que lo haría,
pero sé,
que no atiendes llamadas de emergencia.
A veces en cambio, uno dice adiós de a poco, lentamente.
Ya ni me acuerdo del día que mi adiós fue definitivo.
Pero sé que nunca fue una palabra,
nunca lo dije más allá de los signos que magistralmente supiste leer.
(nunca pensé que te interesara la comunicación no verbal)
Seguro fue en una tarde de invierno,
con el sol dibujadísimo en la frente.
Hay un clima del adiós: siempre es invierno,
muy a pesar de la temperatura o el calendario.
Te llamaría para preguntarte ¿por qué?,
de repente, quien es el centro del mundo pasa a ser un perfecto extraño.
Te llamaría para averiguar si todavía recuerdas mi último poema con tu nombre
o el sabor de mis noches a tu lado.
Te llamaría para que tu voz resucite mi última sonrisa,
para que me anudes a tu respiración.
Para saborear el sabor de tu boca después del cigarrillo acostumbrado después de hacer el amor.
Para volver a conocer las letras de mi nombre en tu boca.
Te llamaría,
créeme que lo haría,
pero sé,
que no atiendes llamadas de emergencia.